Rimas

Rimas

¡Cómo no recordar al profesor de geografía! Ese anciano sobrio, camisa almidonada, pantalón de anchos pliegues, ajustado con un cinturón de cuero gastado que ceñía su abultada panza, olor a resina de madera, gafas enormes y gruesas. El ceño fruncido disimulaba mal su...